Empanaditas de Cúrcuma con Verduras
Ideales para un pic nic o para una cenita liviana y sabrosa. Acompañadas de una exquisita ensalada y una salsa tzatziki tendremos un plato único.
Las variantes del relleno pueden ser infinitas, de acuerdo a nuestros gustos podemos cambiarlos y elegir los que nos gusten más.
Ingredientes
Para 20 empanaditas aprox
250 g de acelgas
500 g de brócoli
1 ramita de apio
1 zanahoria grande o 2 pequeñas
250 g de papas
1 puerro
Pizca de orégano
500 g de harina tipo 00 (multiuso)
250 ml de agua natural
4 cucharadas de aceite extra virgen de oliva
15 g de sal fino
2 cucharadas de cúrcuma
½ cucharadita de pimienta

Preparación
Lavamos las papas, les quitamos las cáscaras, cortamos en cuadritos y cocinamos en agua salada por aproximadamente 10-15 minutos.

Lavamos y cortamos las flores del brócoli, cocinamos al vapor por 10 minutos.

Lavamos las acelgas, las cortamos en cuadritos pequeños y cocinamos también por 10 minutos al vapor.

Rallamos finamente la zanahoria. Dejamos aparte.

Picamos finamente el puerro y el apio.

En un sarten grande o en un wok, colocamos un par de cucharadas de aceite extra virgen de oliva, el puerro y el apio, una pizca de sal y cocinamos a juego dulce por unos 10 minutos.

Picamos el brócoli y lo agregamos al sartén junto a todo el resto de las verduras.

Sofreímos y cocinamos por 5 minutos a fuego dulce para que se amalgamen todas las verduras, salamos y agregamos un poquito de pimienta al gusto, retiramos y dejamos enfriar.

En un recipiente grande cernimos la harina, agregamos la cúrcuma, el orégano, la pimienta y la sal.

Vertemos el agua y el aceite.

Amasamos hasta que todo esté bien amalgamado.

Cubrimos la masa y dejamos reposar por unos 30 minutos.

Sobre una superficie, extendemos la masa con el rodillo hasta tener un espesor de 10-20 cm.

Cortamos en cuadrados o círculos, los rellenamos con las verduras.

Cerramos dando pellizcos y girando delicadamente los bordes, barnizamos con un poquito de aceite extra virgen de oliva.
Horneamos a 200 °C por 20-25 minutos hasta que estén doradas.

Degustamos tibias o incluso frías son exquisitas.
¡Buen provecho!